Los colmillos del lobo feroz



–No hasta que me muerda, señor –dijo la nínfula Caperucita mientras se subía la falda de colegiala y mostraba unas pantorrillas brillantes como el nácar.

–Vete a casa de tu abuela –repitió el viejo lobo feroz, aunque sentía los colmillos hambrientos ante el que podría ser su último manjar.

Ella se acercó, tierna y perversa, y los colmillos del viejo lobo sucumbieron a la piel tersa de la jovencita, pero se hicieron añicos tan pronto como la tocaron. La muchacha lo miró decepcionada y se marchó a casa de su abuela con la piel sin mácula y el recuerdo de aquella boca desdentada.

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IMAGEN: Krista Huot

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Divertida y punzante reescritura del cuento de Perrault, narrada con elegancia de humor francés o inglés,casi wildeano,con algo del inevitable Nabokov. Seguro que tu brevísimo y muy logrado relato habría gustado a quienes interpretan psicoanalíticamente las aventuras de Caperucita Roja.
Hablando de cuentos populares, me atrevo a sugerir los distintos relatos de Carmen Gómez Ojea, Merino, Lourdes Ortiz, Luis Mateo Díaz, G. Martín Garzo, Marina Mayoral, Juan Pedro Aparicio, Soledad Puértolas, Juan Madrid y Alfredo Conde escriben en "Palabras en la noche (La memoria desvelada)", acerca de sus recuerdos de los relatos populares que conocieron o "vivieron" en su infancia. Aparicio, sobre todo, trata con cierto detalle del de Caperucita.

Juanma dijo...

Este vuelve a ser un relato muy tuyo, de los que tanto me gustan de tu blog. Estupendo. Saludos.

FLACA dijo...

Seguramente el plato y la re3ceta es lo de menos, y seguramente si preparás la cena con el arte que sabés poner en los relatos el mundo caerá rendido a tus pies.
Fue una grata sorpresa recibirte en mi blog.Bienvenida,hay una silla ahí para vos.

Le Santi dijo...

Genial Marta, como siempre. Me encanta esa Caperucita. Me recuerda a la niña de mis sueños de mi último posteo.

Apuleyo B. dijo...

He descubierto este blog recién, por fortuna, y he leído pequeños cuentos de una enorme calidad. Le doy congratulaciones por ello. Pasaré de seguido por acá.

ángel dijo...

Perrault lo hubiera aplaudido. Lo he disfrutado, tanto como tu espacio literario y de creación al que el azar me condujo.

Un gusto estar aquí.


Saludos...